Obras 36 – 40

36. Cachaza. Virgilio Mora. 1977

Cachaza es el nombre del personaje protagónico de esta novela, quien abandonó su pueblo y se convirtió en un vagabundo dedicado a deambular por las inmediaciones del Mercado Central. Fue llevado a la Penitenciaría y posteriormente a Hospital Psiquiátrico Chapuí. No está loco, pero guarda silencio y no desea salir del asilo pues no tiene a donde ir.

Desde su visión privilegiada, al ser paciente sin padecer una enfermedad psiquiátrica, narra los acontecimientos sucedidos en el hospital: las trasgresiones, indiferencias y atrocidades del cuerpo médico, por un lado, y la problemática, abandono, maltratos y menosprecios sufridas por los enfermos reclusos. De esta manera se hace una crítica al ambiente crudo, a las causas sociales de la locura, al abandono y a las entidades sociales encargadas de la recuperación de estos enfermos.

Finalmente, al perder a su único amigo, El Viejito, Cachaza cae en la locura. De esta manera se muestra una problemática social desde una perspectiva desgarradora, pero alejada del sentimentalismo y el afán moralizante.

37. Uvieta. Alberto Cañas Escalante. 1980

Esta obra teatral está basada en la leyenda popular del hombre pícaro que burló a la muerte al invitarla a subir al árbol mágico del que no puede bajarse a menos que él mismo lo autorice; sin embargo, este Uvieta es joven, contemporáneo y el ambiente en el que se desarrolla cuenta con las características de la modernidad.

Una trama policíaca gira alrededor de este extravagante personaje, asentada en la pregunta ¿qué sucedería si nadie muere? Además, está cargada de un humor penetrante, paradojas, fantasía y contradicciones hilarantes.

38. Poesía. Francisco Amighetti. 1983

Este poeta, escultor y grabador costarricense abarcó en sus poesías los más diversos temas de la vivencia humana: el amor, la soledad, la angustia, la libertad, la vida cotidiana, la muerte, el dolor… Caracterizado su lenguaje por la sencillez, hermosas imágenes cargadas de vivacidad y metáforas armoniosas.

La ilustración de este texto estuvo bajo su cuidado, para lo que utilizó sus propias grabaciones.

39. La estación de fiebre. Ana Istarú. seud. 1983

Este poemario se identifica como un canto donde transitan el erotismo y la expresión emotiva. A través  de la palabra versátil se teje un hilo de sensualidad, amor pasional y deseo voluptuoso.

Fue ganador del Premio Único del Certamen Latinoamericano de Poesía de 1982 y la obra fundamental de esta poeta y actriz costarricense.

40. Antología Mayor. Jorge Debravo. 1988

Este libro póstumo del poeta cartaginés recoge los mejores versos, tanto de sus obras publicadas como inéditas al momento de su prematura muerte en 1967. En él se plasma su ideología, su compromiso social y su búsqueda de la libertad, igualdad y justicia.

Pues, como él mismo dijo: “La honestidad y la honradez no deben ser en nosotros una virtud, deben ser nuestra propia esencia”.