Febrero

 

 

David Maradiaga

 

Es la ciudad

la calle abarrotada la gritería

el niño que corrió entre piernas

un guachimán impávido de esquinas

Balcones altaneros

Turistas con olor a muerto helado

Las torres de la catedral

que se aíslan deliberadamente

Relojes de banco

sensación de que todos nos miran extrañados

Es la ciudad

su savia emputecida

yéndose por las alcantarillas

Un profeta desarrapado que vocifera

en las paradas de los buses

Es la ciudad y hace calor

Y nos ahogamos en el maremágnum

de cabezas gorras y cuernos

Es la ciudad

Y el terror de febrero

que nos paraliza.

[Música de animal lluvioso y otros poemas. 1999. San José: MCJD Dirección de Publicaciones.]

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