XLVIII

 

 

Carmen Naranjo

 

Hay ciudades sin pájaros ni gatos

que empiezan donde acaban

quizás un cementerio

quizás un aeropuerto

quizás el último codo

de una cadena de montañas.

En esas ciudades crecen tus manos

y me acariciás muy lento.

Hay ciudades sin ríos ni lluvias

siempre nerviosas y sedientas.

Donde acaban empiezan

quizás un estadio

quizás una plaza con iglesia

quizás una avenida

de circulación rápida

sin árboles.

En esas ciudades me besás en las calles

Muy ruidosamente.

Hay ciudades

que no empiezan ni acaban

completamente llenas

perdieron  los rostros.

En ellas navegan soledades

de pájaros árboles y gatos.

En esas ciudades te acostás conmigo

para sembrar de cantos

los agujeros de la espera.

[En esta tierra redonda y plana. 2001. Madrid: Editorial Torremozas.]